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| Foto di Luis Enrique Gonzalez |
Cosa ho imparato da questo fine settimana?
- scendere una cascata del genere con lo zaino appeso da una parte per non terminare scendendo a testa in giù;
- mantenere i piedi ben fermi nell'acqua, meglio se divaricati;
- cercare di non pendolare tanto, trovare una linea per scendere e seguirla;
- se mi trovo in un punto dove mi schiaffeggia forte l'acqua, dare un pó di corda, senza lasciarla, per passare il punto forte;
- cercare di evitare il gettito forte, e se é inevitabile, meglio cercare di attaccarsi alla parete dove normalmente si forma una bolla d'aria;
- non usare le ginocchia e i gomiti per appoggiarmi, ma avere fiducia nei piedi e nelle mani;
e soprattutto: MANTENERE LA CALMA, in un paio d'occasioni, fermarmi e respirare profondo mi ha fatto molto bene alla discesa.
Per concludere, torrentisti non si nasce, quindi a continuare praticando con tutto questo, per togliermi la paura e acquisire sempre piú esperienza!
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El pasado fin fui con mi grupo de cañonismo en el cañón de la Carbonera, en el Estado de Veracruz. Era un cañón mucho más difícil que los otros que había hecho, y más de una vez fui arrastrada por la corriente, y una de aquellas veces fue en esta cascada, que me cacheteó más de una vez, tanto que salí del agua con la cara roja de un lado.
¿Qué he aprendido de este fin?
- Bajar una cascada con mucha agua con la mochila colgada de un lado, para no terminar bajando de cabeza;
- Mantener los pies bien firmes en el agua, mejor con el compás abierto;
- Intentar de no pendular mucho, encontrar una línea y bajar por ella;
- Si me encuentro en un punto donde me está cacheteando fuerte el agua, dar un poco de cuerda, teniendo cuidado en no soltarla, para pasar el punto fuerte;
- Intentar evitar el chorro fuerte, y si es inevitable, mejor pegarse a la pared donde normalmente se forma una bola de aire;
- No usar rodillas y codos para apoyarme, sino confiar en los pies y en las manos;
y sobre todo: MANTENER LA CALMA, en un par de ocasiones, pararme y respirar hondo me resultaron muy útiles en la bajada.
Para concluir, cañonistas no se nace, así que ¡a seguir practicando todo eso, para quitarme el miedo y lograr más experiencia!

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