lunes, 16 de diciembre de 2013

La vendetta di Giulio Cesare / La venganza de Julio César

Eccomi qui, un' altra volta in Italia, un' altra volta nella mia città, Senigallia. Sarà che le ultime due volte sono tornata d'inverno, ma mi sembra che niente sia cambiato, tutto, oggetti, case e persone, sembrano essersi conservati grazie alla patina di freddo che le circonda. Andando per le strade ci sono le stesse persone che camminano veloci dentro ai loro piumini, e i bar son pieni di gente che prende il caffè e che parla ad alta voce. Eppure se osservo bene qualcosa è cambiato anche qui: alcuni negozi hanno chiuso, soprattutto mi ha colpito il fatto che siano stati chiusi i due negozi della Chatwin, una marca di vestiti di lusso, segno inequivocabile della crisi. Poi per le strade si nota un boom tecnologico mai visto prima, Iphone da tutte le parti, anche in mano a sbarbatelli di 15 anni, segno che la crisi non è riuscita a scalfire del tutto le pretese di benessere della gente. All'inizio vagabondando per le strade della città mi sono sentita come un elemento estraneo a quel contesto, e per un attimo ho pensato di essere alle prese con una ricerca etnografica dove dovevo osservare la vita della gente del posto. Per fortuna in questo contesto mi potevo mischiare e passare inosservata, mentre altre volte la mia presenza era come quella di una zebra in mezzo a un branco di cavalli marroni. A parte il mio travestimento quasi perfetto, non ho potuto nascondere il mio arrivo: la vicina di casa del piano di sopra aveva capito che ero tornata perché mi aveva sentito soffiare inconfondibilmente il naso. E così altra gente per la strada che continuava a chiedermi del Messico facendo riferimento al paese dei mariachi, della gente facendo la siesta sotto al cactus e della calma. Inutile dirgli che il Messico è uno dei paesi con più ore lavorative a persona al mondo, con turni di 10 ore e uno stipendio magro anche per un lavoro altamente qualificato.Ma ho ancora tempo in questo mese per risolvere queste contraddizioni.

Se come non bastasse lo spaesamento spazio-temporale, ci si è messa tra i piedi anche la vendetta di Giulio Cesare, espressione coniata da me facendo eco alla famosa vendetta di Moctezuma presente in Messico, che colpisce tutti gli stranieri che mangiano prodotti messicani, facendoli finire in bagno per due giorni. Beh, se in Messico ancora non riesco a scamparmi la vendetta di Moctezuma, in Italia non sono esente dalla vendetta di Giulio Cesare, ogni volta che torno e sto due giorni al freddo, mi becco un influenza più o meno severa, questa volta con anche febbre alta. Welcome back.

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Pues aquí estoy, otra vez en Italia, otra vez en mi pueblo, Senigallia. Será que las últimas dos veces regresé en invierno, pero me parece que no ha cambiado nada, objetos, casa y personas; parecen haberse conservado gracias a la pátina de frio que las rodea. Yendo por las calles se pueden ver las mismas personas caminando rápidas dentro sus abrigos, y los bares están llenos de gente que toma el café y que habla a voz alta. A pesar de eso, si observo mejor, puedo ver que algo ha cambiado también aquí: algunas tiendas han cerrado, y sobre todo me llama la atención que hayan cerrado las dos tiendas de Chatwin, una marca de ropa de lujo, señal inequívoca de la crisis. Luego por las calles se puede apreciar un boom tecnológico nunca antes visto, IPhones en todos lados, hasta en las manos de escuincles de 15 años, señal que la crisis no logró cambiar del todo las demandas de bienestar de la gente. Al principio vagando por las calles del pueblo me sentía como un elemento extranjero en aquel contexto, y por un momento pensé de estar con una investigación etnográfica donde tenía que observar la vida de la gente del lugar. Afortunadamente en este contexto me podía mezclar y pasar desapercibida, mientras otras veces mi presencia era como la de una cebra en el medio de una manada de caballos café. Aunque con mi disfraz casi perfecto, no he podido esconder mi llegada: la vecina del piso de arriba supo que había regresado porque me había escuchado sonarme de manera inconfundiblemente la nariz. Y así otras personas por la calle que .

seguían preguntándome por  México haciendo referencia al país de los mariachis, de la gente haciendo la siesta bajo el cactus y de la tranquilidad. Hubiera sido inútil decirles que México es uno de los países con más horas de trabajo por persona en el mundo, con turnos de 10 horas y un sueldo mínimo aunque por un trabajo altamente calificado. Pero tengo todavía tiempo en este mes para resolver estas contradicciones
Y si la desorientación espacio-temporal no fuera suficiente, apareció con mucha molestia también la venganza de Julio César, expresión inventada por mí, haciendo referencia a la famosa venganza de Moctezuma de México. Así que, si en México todavía no puedo evitar la venganza de Moctezuma, en Italia no puedo huir tampoco de la venganza de Julio César, y cada vez que regreso y estoy dos días al frío, me tomo una gripa más o menos grave, esta vez con alta temperatura. Welcome back.


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