Dall'altro lato ho dovuto rendermi conto che alcune cose che faccio o dico sono prettamente italiane, e per quanto cerchi di mimetizzarmi non le posso cancellare.
Vedendo questa pubblicitá della Fiat, posso fare la lista precisa dei luoghi comuni e delle cose certe, almeno per quanto riguarda il mio caso:
Cose vere:
- Noi italiani parliamo con un tono di voce un pó piú alto del normale, soprattutto quando stiamo parlando con la famiglia;
- Un italiano non prenderebbe mai un caffé americano, a detta di molti "acqua per lavare i calzetti", visto che un caffé deve essere per forza un espresso;
- Parliamo facendo piú genti del dovuto, siamo molto piú espressivi con le mani.
- Pappardelle, assolutamente certo, sono deliziose
- I figli un pó mammoni, attaccati alle mamme, che non vogliono vivere piú con i loro genitori ma non se ne vanno per i problemi economici.
Cose falsa:
- Il venditore si saluta con un bacio dalla famiglia, ma in Italia non siamo molto effusivi, ne con la famiglia ne con gli amici, e un bacio mandato cosí platealmente sarebbe visto con stranezza in Italia.
- Gli italiani non sono tutti cosí seduttori come il tipo della pubblicitá che gli ha mandato una lettera d'amore alla fine alla signora;
- Si siamo tifosi in Italia, ma come ogni altro paese, ci sono persone piú o meno tifose, ma non é qualcosa che ci contraddistingue.
--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Vivir al extranjero siendo italiana no es fácil, sobre todo por aquellas personas que sabido que soy italiana me dicen divertidas "¿ah, italiana? Mamma mia.', haciendo el clásico ademán con las manos, o declamando su vocabulario echo de groserías con tanto de voz de mafioso de los años '70, estilo "El Padrino". A veces me molestan tanto estas actuaciones que hacen de los italianos, que prefiero no decir mi nacionalidad, y por la manera en la cual hablo, mucho me llegaron a preguntar si yo no fuera francés. ¿Yo francés? No, dios no quiera! :p
Del otro lado he tenido que darme cuenta que algunas de las cosas que hago y que digo son específicamente italianas, y por cuanto intente mimetizarme, no las puedo borrar.
Viendo este comercial de la Fiat, puedo hacer la lista precisa de los lugares comunies y de las cosas ciertas, por lo menos por mi experiencia personal y visión.
Cosas verdaderas:
- Nosotros hablamos con un tono de voz un poco más alto de lo normal, sobre todo cuando estamos hablando con la familia;
- Un italiano no tomaría nunca un café americano, que muchos llaman "agua para lavar los calcetines", dado que un café para ser tal, debe afuerza ser un expresso;
- Hablamos haciendo más ademanes de lo normal, somos mucho más expresivos con las manos.
- Pappardelle, absolutamente cierto, son unas pastas deliciosas.
- Los hijos un poco "mamones", en el sentido de que son apegados a las mamás, y a pesar de que no quieran vivir con sus padres, no se van.
Cosas falsas:
- El vendedor se despide de la familia con un beso, pero en Italia no somos así cariñoso, ni con la familia, ni con los amigos, y un beso mandado así teatralmente sería visto como algo raro en Italia.
- Los italianos no son todos unos seductores como el tipo del comercial que al final le deja su carta de amor;
- Si somos aficionados de los equipos de footbaal, pero como en los otros países, como siempre hay alguien que es más aficionado, pero no es algo que nos distingue.

No hay comentarios:
Publicar un comentario