A conti fatti,
una quarantina di coinquilini hanno fatto comparsa nella mia vita. E penso che
arrivata a questo numero e alla bella etá di 27 anni, son pronta a disfarmi
definitivamente di loro (sorrisa diabolica).
Forse qualche coinquilino passato leggerá queste quattro righe e mi
potrá tirare dietro che anch’io infondo non sono stata una coinquilina
perfetta, ma in questo momento non me ne importa niente, perché é arrivato il
momento di sputar senteza. Vorrei iniziare questa lista, o forse terminarla con
“il peggior coinquilino é”, ma a pensarci bene ogni tipologia é peggiore di per
sé e non posso stilare una classifica al peggio. Cosí iniziamo un pó con questa
lista dell’orrore scaturita da esperienze veridiche:
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Coinquilini
nemici dell’igiene, che si mettono a bagnare soltanto sotto minaccia di una
visita di fidanzata/madre. Capisci che arriverá qualche visita perché d’improvviso
gli sparisce la barba e i due kili di sporcizia che si portavano addosso.
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Esiste
anche il coinquilino opposto, genere femminile, quello che se non passa un’ora
intera nel bagno, e fino a quando non arriva allo stato di perfezione non molla
la sua posizione strategica. Questo quando il bagno é condiviso con altre
persone, che normalmente sono costrette ad andare al bagno all’universitá
perché il bagno della casa di mattina é peggio che una roccaforte. (Fatto
successo in un appartamento dove vivevamo 5 persone con un solo bagno).
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Coinquilini
notturni che vogliono convertire al nottambulismo anche gli altri integranti
della casa. Quelli che si svegliano alle 2 del pomeriggio e non riescono a
uscire dal pigiama e che a stento si possono alzare dal letto che diventa un’estensione
di loro. Si staccano dal letto solo a notte fonda per mettere in pratica
qualche rituale rumorossisimo, como per esempio cucinare cibo in scatola, fare
lavatrici o semplicemtne urlare al telefono con qualche altra persona del loro
clan.
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Coinquilini
fantasmi. Li vedi solo per errore, sembra che non vadano in bagno, non usano la
cucina, e se li incroci in casa non riescono neanche a dire ciao. Sono stati i
coinquilini che mi hanno fatto piú paura di tutti, perché sembravano la copia
esatta degli assassini in serie dei film. Una volta ho incrociato il mio
coinquilino fantasma nell’ascensore e mi ha chiesto se volevo un passaggio in
macchina per il lavoro, ed io “manco morta”.
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Coinquilini
“pollicino”, quelli che lasciano le loro cose disperse per tutta casa. Qualche
mese fa mi era toccato un coinquilino che lasciava sempre le sue scarpe
puzzolenti all’ingresso della casa, con tanto di calzettino che usciva fuori
strisciando nel pavimento.
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Coinquilini
eccessivamente socievoli, quelli che ti vogliono seguire da tutte le parti e
non ti puoi portare nessuno a casa perché stanno lí come terzo incomodo tutto
il tempo. Sono quei coinquilini che quando iniziano a parlare non li fermi piú.
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Coinquilini
che si prendono a prestito qualsiasi cosa che ti appartiene: computer, tablet ,
e vestiti, quelli che arrivano a casa vestiti come una copia sputata tua e poi
ti accorgi che non solo vogliono rubarti l’identitá, ma he effettivamente ti
hanno giá rubato mezzo guardaroba.
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Coinquilini
latin lover, quelli che si portano a casa tre nuove coinquiste alla settimana,
o che sotto ai tuoi occhi si portano a casa la fidanzata 1 e la fidanzata 2, e
tu non sai bene qual’é l’ufficiale e ti si confondono i nomi di tutte e due.
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Coinquilini
stranieri, che a ore improponibili della notte fanno chiamate internazionali
(ovviamente dovute al fusorario) e si mettono a urlare per tutta casa in una
lingua incomprensibile. Tra questa “specie” annovero nei miei annali chiamate
in francese, inglese, russo e olandese. In questa categoria entro perfettamente
:p
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Coinquilini
che ti svuotano la dispensa. Quelli che non hanno capito bene la differenza tra
quello che mio e quello che tuo e solo rispondono all’impulso della fame. Puoi
aver fatto spesa per una settimana, ma se passa questo tipo di coinquilino in
una notte si divora tutto. Normalmente non é furbo lo sufficente per far
sparire la prove e termina per essere messo in croce.
Mi son scordata qualcuno? :p
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Haciendo bien de cuentas, unos cuarenta roomies han
aparecido en mi vida. Y creo que llegando a este
número y a la hermosa edad de 27 años, estoy definitivamente lista para deshacerme de ellos (sonrisa diabólica). A lo mejor algún roomie pasado leerá estas líneas y me podrá regresar que yo tampoco fui una roomie perfecta, pero ahora mismo no me importa un comino, porque ya es hora de escupir veneno. Quisiera empezar esta lista, o tal vez terminarla con un “el peor roomie es”, pero pensándolo bien cada uno de ellos es peor de por sí, y no se puede hacer una clasifica a lo “peor”. Así que empezamos con esta lista del horror que surgió de experiencias absolutamente verdaderas:
número y a la hermosa edad de 27 años, estoy definitivamente lista para deshacerme de ellos (sonrisa diabólica). A lo mejor algún roomie pasado leerá estas líneas y me podrá regresar que yo tampoco fui una roomie perfecta, pero ahora mismo no me importa un comino, porque ya es hora de escupir veneno. Quisiera empezar esta lista, o tal vez terminarla con un “el peor roomie es”, pero pensándolo bien cada uno de ellos es peor de por sí, y no se puede hacer una clasifica a lo “peor”. Así que empezamos con esta lista del horror que surgió de experiencias absolutamente verdaderas:
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Roomies
enemigos del higiene, que se mete a bañar solamente bajo la amenaza de una
visita de la novia o de su madre. Entenderás que alguien llegará de visita
porque de repente aparece en el depa sin barba y sin los dos kilos de mugre que
llevaba encima.
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También está el roomie opuesto, generalmente de sexo femenino, el que si no pasa
una hora en el baño hasta llegar al
estado de perfección absoluta no abandona su ubicación estratégica. Esto pasa también
cuando se comparte el baño con otras personas, que normalmente se ven obligados
a ir al baño de algún local cercano en la mañana, porque el baño de la casa
está protegido peor que una fortaleza. (Hecho real que pasó en un depa donde
vivíamos 5 personas con un solo baño).
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Roomies
nocturnos, que quieren convertir al “nocturnismo” a toda la casa. Son aquellos
que se despiertan a las 2 de la tarde y no logran quitarse el pijama y que
apenas pueden salirse de la cama que se convierte en el día en una extensión de
ellos. Se separan de la cama sólo por la noche para practicar algún ruidosísimo
ritual, como por ejemplo cocinar alimentos en lata, lavar la ropa o simplemente
gritando al teléfono con otra persona de su típo.
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Roomies
fantasmas. Se les ve sólo por error, no parecen ir al baño, no usar la cocina,
y si se les cruza en el depa no puede ni siquiera decir un “hola”. Éstos fueron
los compañeros que me han hecho más miedo de todos, porque se parecían exactamente
a los asesinos en serie de las películas. Una vez coincidí con el roomi
fantasma de aquel entonces en el elevador y me preguntó si quería un raid para
el trabajo, y yo "ni de broma".
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Roomies
“pulgarcitos”, los que dejan sus cosas tiradas por toda la casa. Hace unos
meses me tocó un roomie que siempre dejaba sus zapatos malolientes en la
entrada del depa, con todo y calcetines que salían arrastrándose por el piso.
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Roomies
demasiados sociables, a los que te siguen por todos lados y no se puedes llevar
a nadie a la casa porque están ahí de tercera rueda todo el tiempo. Son roomies
que cuando empiezan a hablar ya estás en problemas, porque no los puedes parar
ni de chiste.
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Roomie
que piden prestado todo lo que te pertenece: compu, tablets y ropa, los que llegan
al depa vestidos como tu copia perfecta y luego te das cuenta de que no sólo
quieren robarte tu identidad, sino que en realidad ya te robaron la mitad de tu
closet.
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Roomies
latin lover, que se llevan al depa tres nuevas conquistas por semana, o que en
frente de todos se llevan al depa la novia 1 y la novia 2, y tu no sabes bien
cuál es la oficial y no logras no confundirte de nombres.
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Roomies
extranjeros, que a las horas más absurdas de la noche hacen llamadas
internacionales (obviamente debido a la zona horaria) y empiezan a gritar por toda
la casa en un lenguaje incomprensible. Entre estas "especies" cuento
en mis anales llamadas en francés, Inglés, ruso y holandés. En esta categoría quepo
perfectamente yo: p
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Roomie
que vacía la despensa. Los que no han entendido la diferencia entre lo que es
mío y lo que tuyo y que solo responden al impulso del hambre. No importa que
has hecho compras para una semana, pero si pasa este tipo de roomie puede devorar
todo en una noche. Normalmente no es lo suficientemente inteligente como para
deshacerse de las evidencias, y termina por aparecer en el banco de los
culpables.
Me olvidé de alguien? :P





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