Lo scorso finesettimana sono stata messa allo scoperto da un tassista di autobus in una remota localitá di Guerrero mentre stavamo andando ad una pratica di barranchismo. A nulla é valso il mio travestimento da barranchista e il mescolarmi con altre 16 persone... il tassista mi ha riconosciuto perfettamente come "straniera", e mi ha raccontato che ad ottobre diventerá padre per la terza volta e sembra proprio che sará una bambina. Ha voluto che gli ripetessi piú volte il mio nome e che glielo scrivessi, perché gli piaceva per la sua futura creatura. Ovviamente non mi sono tirata indietro, anche se stavo giá pensando a tutti gli inconvenienti che dovrá passare quella povera bambina nella sua vita, in un paese in cui la G non si pronuncia como G, e dove nessuno sa prounciare e scrivere correttamente il tuo nome. Ma dall'altro lato avevo danti i miei occhi tutta l'illusione di un padre, che voleva dare a sua figlia un nome straniero con la speranza che con quel nome potesse avere piú opportunitá di raggiungere un giorno il potere, denaro e status associato a quello.
Non me la sono sentita di infrangere i suoi sogni, e sembra proprio che in quel remoto paese di Guerrero nascerá una bambina di nome Giulia.
_______________________________________________________________________________________
En el DF no tengo muchas oportunidades para sentirme exótica, pero tan pronto como salgo de la ciudad y me aventuro en algún pueblo remoto o en alguna comunidad, me convierto de inmediato en la
atracción número uno. Aspecto diferente, diferente acento y actitudes demasiado urbanas, hacen que los lugareños me descubran bastante rápido, estas personas parecen tener una capacidad asombrosa para encontrar al "extranjero", visto en la mayoría de los casos como un individuo con poder, dinero y estatus. Obviamente es una causa perdida explicar a la gente que no se posee ninguna de estas tres cosas.
atracción número uno. Aspecto diferente, diferente acento y actitudes demasiado urbanas, hacen que los lugareños me descubran bastante rápido, estas personas parecen tener una capacidad asombrosa para encontrar al "extranjero", visto en la mayoría de los casos como un individuo con poder, dinero y estatus. Obviamente es una causa perdida explicar a la gente que no se posee ninguna de estas tres cosas.
El fin de semana pasado fui descubierta fácilmente por un conductor de autobús en un lugar remoto de Guerrero, cuando íbamos a una práctica de cañonismo. De nada valió mi disfraz de cañonista y el mezclarme con otras 16 personas ... el conductor me reconoció perfectamente como "extranjera", y me contó que en octubre iba a ser papá por la tercera vez y al parecer iba a tener una niña. El señor quiso que le repitiera varias veces mi nombre y se lo escribiera, porque le gustaba para su futura criatura. Obviamente no me eché para atrás, a pesar de que ya estaba pensando en todos los problemas que la pobre niña iba a tener durante su vida, en un país donde la G no se pronuncia como G, y donde nadie sabrá pronunciar y escribir su nombre correctamente. Pero por otro lado estaba viendo toda la ilusión de un padre que quería dar a su hija un nombre extranjero con la esperanza que con aquel nombre tuviera más oportunidades de alcanzar un día el poder, el dinero y el estatus asociado con aquel.
No tuve corazón para romper sus sueños, y al parecer en ese remoto pueblo de Guerrero va a nacer pronto una niña de nombre Giulia.



